Localizado en la provincia de Mato Grosso, en el centro geodésico de América del Sur y en un punto equidistante entre los océanos Atlántico y Pacífico, el Parque Nacional de Chapada dos Guimarães, creado en 1989 y al cual se accede desde la ciudad de Cuiabá por 70 km de hermosa ruta, hace parte de una de las más importantes reservas ambientales de la región del Pantanal y Cerrado brasileño. 

La posición geográfica y su magnífica naturaleza, ganaron aún más encanto cuando se descubrió que guarda preciosidades arqueológicas como los huesos de dinosaurios del periodo Jurásico, así como inscripciones y pinturas rupestres hechas por antepasados remotos del hombre americano en decenas de sitios ya identificados.

El escenario perfecto combina cascadas, formaciones rocosas imponentes y senderos en medio a la vegetación típica de ecosistema del Cerrado, que llenan los ojos de sus visitantes. Entre una de sus tarjetas postales están la cascada Véu da Noiva, con 85 mts de altura, hermosa vista panorámica y rodeada por una imponente pared rocosa en granito, que resulta en una peculiar coloración anaranjada.

Para los que están con la preparación física en día, deben incluir en el itinerario el trekking hacia el Morro de San Jerónimo, el más alto de la región, con 836 mts de altitud. Son siete horas de caminata y escalada - ida y vuelta, pero el esfuerzo vale la pena teniendo en cuenta el hermoso paisaje panorámico desde la cima.

La Chapada dos Guimarães reúne todos los requisitos para una experiencia de aventura y pleno contacto con la naturaleza.